
Ya sé que últimamente es un tema muy recurrido, pero es que realmente lo vivo en primera persona, y ¿por qué no? es una excusa para poder publicar algo en el blog, que mis musas me han abandonado y ya no sé ni qué poner. Sí, os vengo a hablar de la
Ley Sinde o de Economía Sostenible, y es que hoy mientras me hallaba inmersa visitando las webs que, de normal, visito todos los días, he conectado el Jdownloader, un gestor de descargas que te hace el trabajo sucio a la par que aperreante de estar pinchando y esperando para bajar cualquier cosica de Internet.
Y es que aunque parezca mentira estos últimos meses lo he estado usando más bien poco por no decir nada, ya sea por olvido, vagueza o por falta de tiempo. Pero claro, viendo que esta ley se ha aprobado y que dentro de tan sólo unos meses el paraíso internauta, compuesto por una infinidad de música, series, películas, libros, comics, etc. compartidos libremente para participar de la construcción de la cultura de este país, y de la mía en particular, se verá reducido considerablemente, y digo reducido que no abolido, porque aún albergo la esperanza de que se encuentre algún agujerico en la dichosa ley para poder seguir compartiendo estos enlaces de descarga que tantos momentos de ocio y conocimiento nos han y nos están aportando.
Sí, me confeso completa y absoluta consumidora de todas estas páginas, asi como veo estúpida esta ley, pero no voy a entrar en una discusión ya más que manida, sólo digo que, y creo que esta opinión está, si no generalizada, al menos sí compartida por varias personas de mi entorno, que si existiera un
Spotify de películas, series, libros, comics, etc. y por supuesto si el actual Spotify ampliase su base de datos musical sería como poco, más feliz que una perdiz. He dicho.
Hasta la próxima, hermosuras!!