Con fuerza interior el Oso Panda consiguió destruir lo indestructible, pero mientras éste hallaba dicha fuerza yo no podía dejar de ver en él a una personaja que no para de buscarla. Se encuentra en un esfuerzo continuo por hallarla, para que le ayude a lidiar con los sucesos del día a día, pero por más que lo intenta no la encuentra y es que no es de extrañar ya que cada vez que da un paso hacia ella, un paso ínfimo pero a la par enorme para sí misma, se convierte en un paso en falso, en una mera equivocación. Los obstáculos se interponen en su camino como pequeñas piedrecicas a la orilla del mar, y así ¿cómo pijo la va a encontrar?
El otro día leí un estado de estos estúpidos que ponen del cara-libro en el cual decía que la paz interior se conseguía completando todo aquello que habías dejado a medias, y aunque en este caso se inclinaban, más que otra cosa, por terminarse las botellas etílicas a medias, las cuales no entiendo porque estarían a mitad...En fin, que me voy, yo, en mi dulce inocencia, cuando ley el inicio de este estado, pensé que hacía referencia al hecho de acabar las cosas que a lo largo de tu vida habías dejado sin rematar, es decir, como cuando Brian vuelve a la universidad después de una eternidad para acabar con una asignatura atrancada.
Pero luego me pregunté ¿de qué te puede servir eso? Quiero decir, sí, vale, te puede subir el autoestima sólo de pensar que por lo menos no eres un inútil y has conseguido acabar lo que te propusiste, ya sea bien, mal, antes o después. Pero, póngase en el caso de que yo no puedo hallar mi paz interior por el hecho de que tengo la continua necesidad, u obsesión de matar a X persona, pongámosle Antonia. Si yo me levanto y me acuesto todos los días con una continua necesidad de matar Antonia, soñando con su cuerpo destrozado y ensangrentado por los diversos cortes que en mi fantasía le pude propinar...¿de qué me va a servir que vaya a...no sé...al conservatorio a terminar mi carrera musical? ¿Acaso el piano sustituirá dicha necesidad? Como mucho mis sueños pueden cambiar pasando a ser éste mi arma mortal, a la par que divertida, para un asesinato sin igual.
Concluyendo, dudo mucho que eso sirva de algo, terminad las cosas, o dejadlas a medias, haced lo que querais, pero para hallar la paz interior creo que necesitamos otra cosa, no sé el qué exactamente, tal vez no limitarte con esos problemas, no reprimir impulsos, o soltar alguna ostia de vez en cuando, que tampoco sienta nada mal.
De momento, y ante tal incógnita, habrá que lidiarlo con algún peta y pensando positivamente en que R'hllor proveerá.